miércoles, 2 de mayo de 2018

Alto las Gabuxas y Las Oscuras

05/04/2018
Sierra de Pigüeña
Concejo de Somiedo (Asturias)

Es la Sierra de Pigüeña una de esas sierras pequeñas y de escasa altitud que suelen pasar desapercibidas dentro de la montaña del Parque Natural de Somiedo. La sierra culmina en el Alto las Gabuxas o Alto las Falgueras y queda separada del cordal del Vildéo, al sur, por el pequeño arroyo de La Reguera. En la margen derecha de este arroyo se abre la ladera de Las Claras por donde discurre la Senda del Espino que ya tengo recorrido en varias ocasiones. Hoy sin embargo la idea era recorrer la margen izquierda, la de Las Oscuras, por medio de otra de esas perdidas sendas con las que de tanto en tanto nos sorprende el amigo Victor "Orbayu".


DATOS DE LA RUTA
  • Inicio/Fin: Pigüeña
  • Distancia: 9 Km
  • Desnivel máximo: 590 m
  • Desnivel positivo acumulado:  800 m
  • Tiempos:  5 horas
  • Dificultad: Difícil. La senda de Las Oscuras está totalmente perdida y cuesta seguirla. En caso de no dar con ella, el cruce de alguno de los crestones calizos que cortan la margen izquierda de La Reguera puede complicarse bastante.


Una vez más salíamos de Pigüeña para recorrer la sierra homónima. En anteriores ocasiones la habíamos cruzado al norte por el camino de Pigüeces o al sur por la Senda el Espino y habíamos atravesado las paredes calizas de La Cerra por la Muezca el Ḷḷagüezo, todas ellas ya documentadas en el blog. Hoy la idea que traíamos era la de dedicar la tarde a localizar la Cueva los Ablanos y regresar por Las Oscuras.


De momento tocaba ascender hacia la braña de Chaneces.


Hay varios cruces y puede ser un poco complicado alcanzar la braña si no se conoce el acceso. Si mal no recuerdo es en el primero a la izquierda, en el segundo a la derecha y en el tercero de nuevo a la izquierda.


Si todo va bien alcanzaremos Chaneces, que como su nombre indica es una llanada colgada por encima de Pigüeña, con buenas fincas y varias cabañas. Sobre ellas se alza La Cerra, la pared caliza que separa la braña de la zona alta de la sierra. En ella intentamos visualizar infructuosamente algún "ablano", los avellanos que darían nombre a la cueva. De momento observamos una vira que parece factible y un par de puntos donde podrían abrirse cuevas, uno en una repisa por debajo y otro justo encima, con un arbol, quizás una encina.


Dejamos abajo Chaneces y empezamos a subir por las fincas hacia La Cerra. Al fondo, al otro lado del valle, vemos La Patana.


Sobre las fincas toca cruzar una zona de escobero. Incómoda, pero en esta época, no en exceso.


Alcanzamos la vira y me adelanto a inspeccionar la primera repisa, pero no veo cueva alguna. Chaneces ya muy abajo.


Seguimos subiendo por la vira, sencilla, pero sin descuidarse demasiado.


Y sobre ella, justo en el segundo punto que habíamos observado damos con la Cueva los Ablanos. Desde fuera parece solo un abrigo, medio tapado por la maleza y como no, unos avellanos. Tiene una boca pequeña, pero dentro se abre.


Al fondo continúa una galería de unos 30 o 40 m, en cuyo fondo mana un pequeño manantial que ha sido aprovechado por los ganaderos, recogiéndolo con una manguera hasta el exterior.


Con el primer objetivo conseguido, seguimos subiendo por La Cerra. Sobre la vira la pendiente se suaviza y el ascenso es más llevadero. Pigüeña al fondo.



La cresta de la sierra está tomado por la cotoya, de manera que faldeamos hacia el sur, hacia el Chano la Sierra, por donde pasa el camino que sube desde Pigüeña.


En el Chanu la Sierra por fin ganamos la cresta de la sierra.


Dejamos la senda que pasa a la vertiente oriental para seguir por la zona alta, pasando por El Pozo, un jou en medio del hayedo.


Ascendemos sin senda, por medio del Monte el Gaḷḷo, un hayedo limpio.




Y sin más coronamos la sierra en el Alto las Gabuxas, como se conoce en Pigüeña, o Alto las Falgueras, como se conoce en Pigüeces. En el 25.000 del IGN aparece erróneamente como Peña Chanos o Pena la Gargantiecha. Al fondo la cordillera, con la zona del Cogoḷḷu Ceboḷḷedo.


En el Chanu la Chanza pastaban tranquilamente tres venaos (ciervos).


Al otro lado del valle del Pigüeña, la Sierra de la Serrantina, con la Patana a la derecha.


Y al sur, al otro lado del arroyo de La Reguera vemos el Vildéo a la izquierda, y justo enfrente la zona del Sierro Queimao con la ladera de Las Oscuras que cae hacia el arroyo y cortada por varios crestones y que es la que vamos a atravesar a continuación.


Sobre la misma foto, podemos apreciar por donde discurre la senda, con los principales puntos de paso: 1. cabaña en La Barzanieḷḷa; 2. linde del hayedo; 3. treitoiro; 4. horcada; 5. franja herbosa; 6. bosque; 7. canal de salida.


De momento descendemos del Alto las Gabuxas al este, con la Sierra del Rubio al fondo.


Nos internamos nuevamente en el precioso hayedo del Monte el Gaḷḷo.



Alcanzamos la amplia collada del Chano la Chanza, con el arroyo de La Reguera la derecha y sobre él los prados de La Barzanieḷḷa a donde tendremos que ir.


La Sierra del Rubio, al otro lado del Chano la Chanza.


Y el valle del arroyo de La Reguera, con la ladera de Las Claras a la derecha y la de Las Oscuras a la izquierda.


La senda que desciende hacia el arroyo La Reguera es poco menos que una trocha que pierde altura por la ladera, colonizada por escobero y cotoya.


Cruzamos el arroyo de La Reguera.


Subimos bordeando los prados de La Barzanieḷḷa hasta alcanzar su cabaña (Punto 1), ya en ruinas.


Desde la cabaña nos internamos en el hayedo de la ladera de Las Oscuras, ganando unos metros. Cuesta dar con la senda.


Lo mejor es cruzar el hayedo en horizontal, pasando justo por su linde, con una zona de escobero bajo nosotros (Punto 2).


Esa ladera de escobero nos permite disfrutar de las vistas sobre la ladera de Las Claras, por donde transita la Senda del Espino y en la que vemos la Cueva los Candanales, ya visitada en anteriores ocasiones, como os conté AQUI.


De nuevo en el hayedo hay que cruzar un treitoiro (Punto 3). Un treitoiro, es una pendiente vaguada o canal, antaño utilizada para lanzar los troncos de los árboles cortados por encima. El uso dado da idea de la pendiente que suelen tener, además de que suelen presentar un terreno muy descarnado, por lo que hay que poner cuidado en su cruce.


La foto no da idea de la pendiente del treitoiro.


Siguiendo en llano alcanzamos un primer crestón calizo. En él, la senda gana una providencial vira que permite su cruce, saliendo a un pequeño y airoso collado (Punto 4).


La horcada sobre el crestón ofrece magníficas vistas de Las Claras y del Alto las Gabuxas.


La parte baja del arroyo de La Reguera.


Una nueva vista sobre el Chano la Chanza y la Sierra del Rubio.


Dejamos la horcada sobre el crestón y seguimos ruta, ahora por una franja herbosa (Punto 5) donde se ve buena huella de paso.


Una vista atrás.


Nada más internarnos de nuevo en el hayedo (Punto 6) la senda se pierde. Aquí puedo dar pocas indicaciones. Lo mejor es seguir más o menos en llano o incluso perdiendo un poco de altura hasta alcanzar las paredes calizas de un segundo crestón.


Tenemos que dar con una estrecha canal que parte el crestón en dos. Se identifica por una pequeña aguja en el centro de la misma, aunque no se ve hasta que estás metido en ella.


Es una canal corta con bastante pendiente. En el centro, la aguja.


Al salir espantamos una venada. No es que venga mucha gente por aquí.


La canal se abre a una franja herbosa por la que tomamos. La ladera está cortada por varias de estas frnajas separadsa por otras de desnuda caliza. Es lo que llaman Las Cintas. Se podría seguir la franja hasta su final contra la ladera, por donde se ve bajar una trocha de los venados, pero presenta muchísima pendiente.


Así que parece más práctico realizar un corto y sencillo destrepe para salir de la franja herbosa a la ladera inferior.


Ya en la ladera vemos enfrente la ubicación de la majada Chanos, a donde seguiremos a continuación.


Una vista atrás hacia el Alto las Gabuxas, al valle de La Reguera y a Las Cintas, las franjas herbosas que cortan la ladera del Sierro Queimao hacia la derecha, entre las que identificamos aquella por la que acabamos de salir de Las Oscuras (círculo rojo).



Un zoom a la salida de la canal y la franja herbosa y posterior zona de destrepe.


Llegamos a la braña Chanos, totalmente en ruinas y comida por la maleza. Una verdadera pena que se mantenga esto en tal estado de abandono. No son solo las cabañas. Es que cuando levante la maleza, ni zonas libres para pasto quedarán.


El valle de Pigüeña asciende hacia Viḷḷar de Vildas y más allá culmina en el Cogoḷḷu Ceboḷḷedo.


Cogoḷḷu Ceboḷḷedo (izda), el Cogoḷḷu (centro) y el Cabril (dcha).


Dejamos Chanos, saliendo por el camino que conduce a Combarros, con el Alto las Gabuxas siempre al frente.


sin emabrgo pronto dejamos la senda de Combarros. Hoy queremos regresar a Pigüeña por el camino inferior, por lo que vamos a dejarnos caer por las fincas hacia el fondo del valle.


Una última foto al Alto las Gabuxas con los últimos rayos del sol dándole y para abajo.


Bajamos hasta el arroyo que vadeamos justo a la altura del camino cuando el sol ya se ha puesto tras la Sierra de la Serrantina.


El camino es ancho y llano, aunque acaba por hacerse largo. Caminamos escoltados por los espinos floridos.


Entramos en Pigüeña pasando junto al viejo edificio de la antigua escuela.


Junto al lavadero daríamos por finalizada esta ruta en la que aprovechamos estupendamente una tarde. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

12 comentarios:

  1. El recorrido es fantástico y bien lo reflejas en preciosas imágenes. Esas Oscuras tienen buena pinta.... y ver desde ellas la ascensión al Alto las Gabuxas....me parece increíble . La verdad es que lo recuerdo como un día magnífico. El reportaje en tu línea, impoluto. Un abrazo

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    1. Gracias Paloma. Las Oscuras yo las vi peores que Las Claras. Peores para orientarse y con un par de sitios donde poner algo de atención.
      Un abrazo

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  2. Una rutuca guapa y engañosa.
    Un saludo.

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    1. Pues si, porque es corta, pero matona. De ls de poner atención en un par de sitios.
      Un saludo

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  3. Pues si, por la pinta parece complicada, y si tú la pones difícil con tan poco desnivel habrá que tomar precauciones con ella, aunque ya con tu track los posibles clientes en hacerla , seguro que lo tenemos más fácil.
    Estupendo reportaje de una zona poco conocida, al menos para mi.
    Un Saludo Javier.

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    1. No es una zona muy visitada, no y sin embargo esa sierra ofrece muchos rincones preciosos. La cumbre es guapa y tiene buenas vistas. Una opicón bastante más sencilla sería el camino que desde Pigüeña sube al Chano la Sierra, que es cómodo y pasa al Monte los Gal.los, que merece la pena visitarse. Se podría hacer cumbre y bajar al Chanu la Chanza y desde ahí alcanzar la braña de Pigüeces con buena comunicsación con Pigüeces y volver por el camino a Pigüeña. Sale una circular muy guapa y bastante más sencilla que esta opicón mia.
      Un saludo Luis.

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  4. Bueno Javi. La ruta tiene que ser magnifica, pero para quien no conozca la zona, me parece un poco complicada. Pero siempre queda la chispa de la aventura, esta vez aderezada con tu track.
    Un saludo

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    1. Reconozco que el cruce de Las Oscuras puede ser un tanto comprometido. el resto no. La ascensión por La Cerra es sencilla a poco que se esté de andar monte. Ser es una zona muy guapa.
      Un saludo

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  5. Que juego da las paredes de esa foz. No conozco ni las oscuras ni las claras, pasé solo de refilón por el camino que baja a Pigüeña, a ver si un dia me escapo a conocer ambas laderas. Perfectamente descritas en tus dos reportajes. Gracias y un saludo

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    1. Aunque son totalmente diferentes las dos márgenes son guapas, pero a mi personalmente me gusta mucho más la de Las Claras y esa Senda del Espino con la Cueva de los Candanales. Si puedes has de arrimar.
      Nos vemos

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  6. Muy interesante el reportaje, es bonito conocer y recorrer estas sendas tan perdidas en semejante entorno. Un abrazo amigo!

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    1. Gracias. A mi es casi lo que más me gusta, recorrer viejas sendas de esas ya perdidas y olvidadas que en ocasiones te sorprenden por donde discurrian.
      Un abrazo

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