domingo, 1 de abril de 2018

La Llosa Viango por la canal de L´Osa

07/03/2018
Sierra del Cuera
Concejo de Llanes (Asturias)

La Llosa Viango y el Risque los conocía tras acceder, hace ya unos años, en ruta desde el Altu la Tornería. En esta ocasión, íbamos a llegar por el norte, subiendo la cuesta Texéu y cruzando la canal de l´Osa para alcanzar directamente el Risque, la escarpada sierra en la que culminan las herbosas laderas del Texéu. Tras descender a la Llosa Viango, saldríamos al este por el valle de La Raiz y posteriormente recorrer el valle de La Mardola. Ya en el extremo oriental del Risque, cruzaríamos por las fincas de La Brañuela al norte para, atravesando la collada Toyu, enlazar con la senda que desciende por Cuesta Caballo, regresando así a La Pereda.

DATOS DE LA RUTA
  • Inicio/Fin: La Pereda
  • Distancia: 17,5 Km
  • Desnivel máximo: 700 m
  • Desnivel positivo acumulado: 1.150 m
  • Tiempos: 7 horas
  • Dificultad: Moderada. La canal de l´Osa presenta mucha pendiente y en mojado puede ser problemática, especialmente bajando. El cruce de la la Cuesta Texéu en primavera o verano sin duda resultará sumamente incómodo por la maleza.
 

Dejamos el coche junto a la iglesia de La Pereda, de donde salimos y desde donde ya vemos el Risque, la quebrada cresta caliza en la que culminan las pandas herbosas de la Cuesta Texéu. De hecho ya desde aquí se aprecia la Canal de l´Osa por la que vamos a subir.


Tomamos por una de las estrechas carreteras que cruzan el pueblo, pasando frente a una urbanización con cinco viviendas, a la vera del arroyo Carracéu. Desde aquí sí que ya identificamos la canal de acceso de hoy (flecha).


Ninguno de los cuatro la conocemos y la verdad es que vista desde aquí, impresiona.


De momento seguimos valle arriba, ascendiendo por la pista que discurre entre las fincas de Las Encinas.


Sin embargo no llegaremos hasta el final de la pista. Pasaremos junto a una explotación ganadera y poco después, cuando la pista se aproxima al cauce, la dejamos para tomar una senda que cruza el arroyo y empieza a ascender por el lomo que separa dos de las múltiples cárcavas que se abren en la cara norte de esta pequeña sierra, con algunos pinos sueltos.


No abandonaremos la cumbrera en ningún momento mientras nos vamos acercando a la Cuesta Texéu, sobre la que vemos en todo momento la canal de l´Osa.


A la izquierda, hacia el oriente, se adivina una sucesión de cárcavas o pequeños barrancos que alcanzan hasta un destacado saliente hacia el norte, a modo de pequeño cordal, el de la Peña Castiello. En él vemos la collada Toyu (flecha), por la que regresaremos.


De momento empezamos a ascender por la Cuesta Texéu de gran pendiente y por la que vamos aproximándonos a la entrada de la canal. Vista desde ángulo ya no parece tan brava. Se la ve muy inclinada, pero al menos ya se vislumbra su salida superior.


Subimos con calma, disfrutando de las vistas sobre la rasa llanisca que, poco a poco se van abriendo a medida que ganamos altura. 


El lomo por el que hemos ascendido sobre La Pereda y con la villa de Llanes al fondo.


Entramos en la canal. No es complicada aunque la pendiente es acusadísima y en descenso y más si estuviera mojada, podría ser problemática. Puntualmente toca echar la mano a tierra y agarrarse a lo que podamos.


En la parte media se estrecha y suaviza ligeramente la pendiente.


A la salida se abre como un embudo, pero nuevamente gana en pendiente. Un resbalón aquí y la canal hará de tobogán lanzándonos 100, 200, quizás incluso 300 metros más abajo.


Ganamos la zona del Risque en el que damos vista a la Sierra del Cuera, con Peña Blanca en su extremo occidental. La ascensión al Risque por este itinerario es preciosa, pero exigente. 700 m en apenas 3 Km desde la iglesia. 600 m en 2 Km desde el cruce del río. Casi 350 m en el último kilómetro. Por el medio ni un respiro.


Seguimos por la zona alta hacia uno de las cotas destacadas de la sierra, desde la que poder disfrutar de sus vistas, mientras al sur vemos la Sierra del Cuera, con la cumbre del Turbina y abajo, semiescondida, la vega de la Llosa Viango.


Hacemos cumbre en el Palu L´Armada que yo ya conocía de mi anterior visita a la Llosa. Es una de las cotas del Risque, la más próxima a la canal de l´Osa. No es la más alta, de hecho por delante de Peña Blanca vemos la Valleya, un poco más alta pero un tanto retranqueada, por lo que no ofrece buenas vistas hacia la costa.


Y es que si por algo merece la pena subir hasta aquí, es por las espectaculares vistas sobre la rasa costera y sus múltiples pueblos. Una vista hacia el occidente.


Otra al norte, con La Pereda de donde veníamos y junto a cuya iglesia casi incluso vemos el coche. Al fondo, Llanes.



Y una más al oriente. Hacia Cantabria la vista alcanzaba muy lejos, comentábamos que quizás el cabo que se veía al fondo fuera ya en la zona de Suances.


Tirando de zoom, alguno de los pueblos. Celorio.


Póo


Y una panorámica de las vistas.


Tras el disfrute de las vistas tocaba seguir ruta. De momento a bajarse de aquella atalaya por terreno muy incómodo, un skar en el que hay que mirar muy bien donde se pisa, hasta salir a las vegas que se abren entre las dos líneas de cumbres que forman aquí la sierra.


Pasamos por el jou Saldelajá, con una pequeña laguna.


Y alcanzamos una amplia vaguada que nos permite un cómodo descenso a la Llosa Viango, que ya vemos abajo.


En la parte baja de la vaguada se abren viejas fincas con alguna cabaña ya en ruinas.



Alcanzamos la Llosa Viango. La vega es una inmensa y perfecta planicie de más de 2 Km de este a oeste, eso sin contar los valles que se abren en cada extremo y con los que la extensión de todo este poljé llega a los 5 Km.


Y es que eso es la Llosa Viango, un poljé, un alargado valle ciego encajado entre las sierras del Cuera y el Risque, en el que las aguas se sumen, inundando parcialmente la vega en invierno y primavera.


En mi anterior visita yo había accedido desde el Altu la Tornería, como os conté AQUI. En aquella ocasión habíamos visitado una cueva que ninguno de mis compañeros de hoy conoce, así que nos acercamos hasta ella, para lo que tomamos un poco en dirección oeste, hacia El Mazucu.


Pocos campos de golf hay tan perfectamente nivelados como esta vega. Al fondo a la izquierda, la vaguada por que acabamos de bajar.


No me cuesta mucho dar con la cueva. En su exterior está rodeada por montañas de arena que parece "escupir" cuando se colapsa el sifón del río que discurre por las entrañas de la sierra, inundando la vega. Cuando el caudal de agua desciende, la misma cueva funciona como sumidero, volviendo a tragarse el agua.


En mi anterior visita se oía perfectamente el agua discurrir. En esta ocasión no, así que recorrimos la galería superior y descendimos por una rampa arenosa hasta lo que parece el emboquille de una sima donde nos dimos la vuelta.


Tras la visita seguimos ruta. Toca ahora recorrer toda la vega hacia el oriente, ascendiendo por el valle de la La Raiz.


Atrás se queda la vega y sus lagunas. El funcionamiento hidrogeológico de este poljé es cuando menos curioso. El agua parece sumirse para salir a la superficie en el manantial del Ḥoyu Las Bolugas, para sumirse nuevamente poco después y reaparecer en la cueva La Boriza, próxima ya al pueblo de El Mazucu, donde tras recorrer escasos 600 o 700 m vuelve a sumirse una vez más en la Cueva el Bolugu y tras pasar por la cueva de Caldueñín - donde ni llega a salir a la superficie - reaparecer definitivamente en la Cueva el Molín, ya en Caldueñu, dando verdadero origen al río Cortines.


La vaguada por la que descendimos del Risque


Recorriendo el valle de La Raiz


Una vista atrás


En nuestro caso Pancho y yo tomamos una senda que va a ir ascendiendo poco a poco por la izquierda del fondo del valle. No renta. De hecho es peor. Angel y Rober subieron por el fondo mismo del valle de forma mucho más cómoda.


En el collado de La Raiz dejamos el valle homónimo y damos vista al valle de La Márdola que desciende hacia el pueblo de Purón. Se trata de un alargado valle que recorreremos casi íntegramente.


Buena y marcada senda la que hay en todo momento, que desciende por la margen izquierda del arroyo Tornu.



Al alcanzar las primeras cabañas en ruinas pasaremos junto al manantial de Fuente Grande, en el que nace un arroyo en una pequeña cueva al pie del camino.


Seguimos bajando y pasando junto a viejas cabañas, todas en ruinas. Una verdadera pena. En sus tiempos fueron buenas cabañas y cuadras, de gran tamaño y buena factura.


Vamos dejando atrás las cabañas de Prado de la Cotera, de la Salce y de Las Carboneras.


Desde las fincas de Las Pellizcas, la senda baja a aproximarse al río Tornu para cruzarlo y entrar en la vega de Pruneda, donde se sume el río Tornu y hasta la que llega una pista desde el pueblo de Purón. Sin embargo nosotros no bajaremos tanto. En Las Pellizcas a senda se bifurca. Dejamos la que de frente sigue a Pruneda para tomar otra que asciende a la izquierda, junto a una cabaña arreglada y con una alta chimenea.


La senda, bastante abandonada, sube delimitada entre buenas murias a ganar el collado entre las fincas de Pellu Cabreru.


Trasponiendo la sierra volvemos a dar vista a la cara norte, al mar Cantábrico y a la villa de Llanes. Toca ahora descender unos metros a cruzar lo que en el 25.000 del IGN nombra como El Brañizu y ascender hacia la cabaña que se ve al frente, a la sombra de lo que creo recordar era una encina.


Al fondo vemos Andrín y el valle que se intuye a la derecha es el que baja hacia el pueblo de Purón.


Nos acercamos a la cabaña antes citada, junto a la que paramos a comer. La senda que deja el Brañizu sale justo a su derecha, así que es buen lugar para hacer un alto. Desde aquí vemos la collada a la que salimos subiendo desde Las Pellizcas.


Tras la cabaña arranca un buen sendero, un precioso camino que conserva en perfecto estado su enconchado y por el que vamos a ir perdiendo altura mientras disfrutamos en todo momento de las vistas sobre Llanes.


Atrás y a nuestra derecha vamos dejando el valle de Purón.


Al frente ya vemos el pequeño cordal de la Peña el Castiellu, que se desgaja al norte desde la uniformidad este-oeste de la sierra que estamos rodeando. Justo en la unión de ésta con el cordal del Castiellu observamos el collado Toyu, por donde tendremos que pasar.


Aunque para ello antes debemos descender hasta el collado Boduncu, hasta el que llegan pistas procedentes de San Roque del Acebal. La senda fue una sorpresa y uno de los tramos más guapos de la jornada.


Apenas llegamos a tocar el collado Boduncu tomamos por una de las pistas que a la izquierda ascienden hacia el occidente, hacia el collado Toyu. Pronto la pista se acaba, pero continúa un buen sendero que pasa a la margen izquierda del valle. La Peña Castiellu a la derecha. El collado Toyu a la izquierda.


Alcanzamos el Toyu, desde donde vemos el valle por el que acabamos de ascender, bajo la ladera de Cuesta la Galguera.


Toca atravesar la collada y perdiendo unos metros buscar la mejor forma de ir cruzando las cabeceras de las múltiples cárcavas que descienden hacia la rasa costera.


En total debemos atravesar la cabecera de cuatro de estos pequeños valles que se abren bajo las laderas de la Cuesta San Roque, separados por pequeños crestones, y en donde aprovechamos pequeños senderos de ganado. Cruzar esta zona avanzado el año puede complicarse mucho, ya que tiene toda la pinta de ser un inmenso "felechal".


Una vista al oeste, hacia la zona de Cuesta Texéu por donde ascendimos por la mañana, con la Peña Llabres al fondo.


Y una vista atrás con la Peña Castiellu y la collada Toyu por donde acabamos de pasar.


Por fin, en uno de estos promontorios, damos con una senda más marcada. Se trata del sendero que asciende por Cuesta Caballo hasta el Risque. Otra vía de acceso, más asequible, a la Llosa Viango.


Tomamos por la citada senda, perdiendo metros rápidamente hacia el arroyo Las Pisas.


Ya cerca de él salimos a una pista que nos conduce a una estrecha carretera por la que regresamos a La Pereda.


Y allí, junto a iglesia cerrábamos una preciosa circular por una sierra poco visitada del oriente asturiano. Os dejo el track.


Un saludo
Cienfuegos

8 comentarios:

  1. Estupenda ruta. La subida por la canal , viendo las fotos, se las trae, pero creo que asi la hace , aun mas apetitosa. Buenas vistas.
    Un saludo

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    1. Gracias Sebas, la canal es dura, pero con calma se hace. Eso si, en mi opinión, mejor subirla.

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  2. Te la copio, iré mañana por allá,conozco la Llosa pero por ahí no he pasado
    Gracias por compartirla

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    1. De nada Angel. Disfrútala. Es buena época para hacerla que luego cuando levante la maleza por algún sitio va a costar más pasar.
      Un saludo

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  3. Ese increíble poljé me trae de cabeza. No sé que tiene el paisaje kárstico que para mi es insuperable. Gracias por enseñárnoslo, hace mucho que no voy. Fuerte abrazo.

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    1. Los entornos karsticos también me llaman a mi mucho la atención. Este especialmente. Para otro día espero recorrer el valle entero hasta alcanzar directamente el Mazucu, y visitar el Hou las Bolugas.
      Un abrazo

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  4. Desconocido este cordal del Cuera y muy interesante su ascensión por el Texéu. Vaya buen día largo que tuvisteis para caminar, seguro que debió ser entre semana jeje!!
    Bonita propuesta! Un abrazo.

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    1. Pues es un cordal que tiene unas vistsa espectaculares y la Llosa Viango es de esos sitios que hay que conocer. A mi me parece un lugar precioso. Y si, fue un día de entresemana, ja, ja.
      Un abrazo

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